¡¡No todas son golondrinas!!

Ahora que estamos elverano está a la vuelta de la esquina, habréis visto que han llegado a nuestras ciudades, pueblos y campos los grandes acróbatas del aire: las golondrinas.

Estas aves son expertas cazadoras de insectos, algunos de ellos tan molestos como moscas y mosquitos. De hecho, pueden llegar a cazar unos 150g de insectos al día, lo que supondría ¡casi 55 kilos al año! A nosotros nos parece un motivo más que suficiente para ayudar en la conservación de estas especies. Por otro lado, siempre resulta entretenido verlas volar y hacer esas cabriolas en el aire. ¿No os parece?

Pero… no todas las “golondrinas” que vemos volar pertenecen a la misma especie. Las nueve especies que encontramos en la Península Ibérica (más una que sólo encontramos en las Islas Canarias) se distribuyen en tres grupos: aviones, golondrinas y vencejos.

Se parecen mucho entre ellas, todas son rápidas y dadas a las piruetas, además de tener costumbres parecidas a la hora de anidar y sólo nos visitan durante el buen tiempo: vienen en primavera y se marchan al terminar el verano. La única especie que vive en la península todo el año es el avión roquero.

Os contamos cómo distinguirlas, con ayuda de las ilustraciones de Marco Nunes Correia y una acuarela de J.A. Sencianes Ortega.

 

Aviones

Avión roquero y avión zapador

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Su nombre científico hace referencia al lugar donde construye sus nidos: paredes rocosas, puentes, presas.

Descripción: de coloración uniforme en la parte superior, con un tono marrón ceniza, la parte inferior es más clara, salvo una banda oscura en las alas. La cola es corta y cuadrada y, cuando está abierta, se pueden ver en la parte inferior las manchas blancas de sus plumas.

Nidos: construidos con barro y forrados en su interior con plumas, tienen forma de taza y suelen ser solitarios.

 

Avión zapador (Riparia riparia)

El más pequeño de los aviones presentes en la península.

Descripción: al igual que el avión roquero, la parte superior es de color marrón apagado y uniforme. La parte inferior es blanca, salvo una franja pectoral parda que cubre la garganta y los laterales. La cola está algo ahorquillada, pero no tienen manchas blancas.

Nidos: al contrario que las otras especies, no son de barro sino agujeros que realizan en taludes terrosos.

 

Golondrinas 1

Golondrinas común y dáurica y avión común

Avión común (Delichron urbicum)

Es, con gran diferencia, la especie más abundante de todas las que vamos a ver. Debe su nombre científico a su habitual presencia en las ciudades.

Descripción: es negro azulado en la parte superior salvo el obispillo (la parte que queda por encima de la cola), que es blanco. La parte inferior es completamente blanca. La cola, negra, está menos escotada que en otras especies.

Nidos: están construidos bajo los aleros de los tejados, en puentes, presas, etc; son de barro, con forma de cuenco y tienen una pequeña abertura en la parte superior. Frecuentemente forman colonias.

 

Golondrina común (Hirundo rustica)

Es la mayor de las dos especies de golondrinas y es muy común en todo el territorio nacional.

Descripción: lo más característico es la mancha rojiza que abarca desde la frente a la garganta. El dorso es negro, con brillos azulados. La parte inferior es blanca (hembras) o color crema o rojizo (machos y algunas hembras), salvo un collar pectoral negro. La cola está fuertemente ahorquillada, con las plumas exteriores (rectrices externas) muy finas y alargadas y es de color negro, unas manchas blancas en la parte central.

Nidos: son de barro, con forma de media taza y están situados bajo los aleros de edificios o entre las vigas de las cuadras.

 

Golondrina dáurica (Cecropis daurica)

Parecida a la golondrina común, es habitual encontrarla alejada del hombre, en áreas rocosas.

Descripción: se diferencia de la golondrina común en el tono rojizo y blanco del obispillo (la zona donde nace la cola). La mancha roja de la cabeza se extiende por la nuca, dejando la garganta blanca y un capirote negro azulado. El resto del dorso es del mismo color oscuro. La parte inferior es blanquecina. La cola, negra, no presenta manchas blancas.

Nidos: son de barro, con forma de media botella y los instala bajo puentes o ruinas de edificios. También anidan en pequeñas cavidades rocosas.

 

Pasamos al grupo de los vencejos, que se caracterizan por la espectacular envergadura de sus alas (longitud de una punta a otra de las alas, cuando están extendidas, en vuelo).

El nombre científico del género, Apus, se refiere al griego antiguo “apous”, que quiere decir “sin pies”, como referencia a su completa adaptación a la vida aérea. Originariamente, el nombre en español era “oncejo”, en referencia a la forma de hoz de las alas en vuelo.

Uno de los rasgos más peculiares de este grupo de aves es que pasan la mayor parte del tiempo en el aire, volando. Sólo se posan para la puesta de huevos, su incubación y la crianza de los pollos.

 

Vencejos 1

Vencejo común y vencejo pálido.

Vencejo común (Apus apus)

Es la especie de vencejos más común en la península.

Descripción: su plumaje es completamente oscuro salvo la garganta, que es algo pálida. La cola está ahorquillada y las alas son largas, estrechas y acabadas en punta, con forma de hoz.

Nidos: los instalan en huecos y grietas de roquedos pero también de edificios.

 

Vencejo pálido (Apus oallidus)

Es tan parecido al vencejo común, que puede resultar difícil identificarlo correctamente.

Descripción: de coloración parda pero más clara que la que presenta el vencejo común, la mancha blanquecina de la garganta está más extendida. Las alas son más cortas y algo menos afiladas. La cola también es más corta y menos ahorquillada.

Nidos: anida en acantilados de la costa pero también edificios o puentes.

 

Vencejos 2

Vencejo real

Vencejo real (Apus melba)

Es el vencejo de mayor tamaño de los que hay en la península, con más de 50 cm de envergadura y el de vuelo más lento.

Descripción: de plumaje también oscuro, tiene la parte inferior blanca salvo una franja pectoral parda. Las alas son largas y estrechas y la cola está ligeramente ahorquillada.

Nidos: anida en grietas de rocas y edificios altos.

 

Vencejo cafre

Vencejo cafre.

Vencejo cafre (Apus caffer)

Además de ser el de menor tamaño, es el más escaso de los vencejos que visitan la península. Ausente en Asturias.

Descripción: el plumaje es de color pardo uniforme, salvo la rabadilla y la garganta, que son blancas. Las alas tienen una pequeña banda blanca en el borde posterior de las plumas más cercanas al cuerpo (secundarias)

Nidos: ocupa los nidos de las golondrinas dáuricas y adorna la entrada de los mismos con plumas blancas.

 

Mencionaremos también al vencejo unicolor (Apus unicolor), especie habitual en las Islas Canarias y de menor tamaño que el vencejo común. Su plumaje es de color pardo uniforme y tiene la garganta oscura.

Y tú, ¿cuál de las anteriores especies ves en la zona donde vives? ¿Alguna vez has visto alguna de ellas en el campo? ¿Cuál es la que más te gusta?

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