Categoria : Picos de Europa

¡¡No todas son golondrinas!!

Ahora que estamos elverano está a la vuelta de la esquina, habréis visto que han llegado a nuestras ciudades, pueblos y campos los grandes acróbatas del aire: las golondrinas.

Estas aves son expertas cazadoras de insectos, algunos de ellos tan molestos como moscas y mosquitos. De hecho, pueden llegar a cazar unos 150g de insectos al día, lo que supondría ¡casi 55 kilos al año! A nosotros nos parece un motivo más que suficiente para ayudar en la conservación de estas especies. Por otro lado, siempre resulta entretenido verlas volar y hacer esas cabriolas en el aire. ¿No os parece?

Pero… no todas las “golondrinas” que vemos volar pertenecen a la misma especie. Las nueve especies que encontramos en la Península Ibérica (más una que sólo encontramos en las Islas Canarias) se distribuyen en tres grupos: aviones, golondrinas y vencejos.

Se parecen mucho entre ellas, todas son rápidas y dadas a las piruetas, además de tener costumbres parecidas a la hora de anidar y sólo nos visitan durante el buen tiempo: vienen en primavera y se marchan al terminar el verano. La única especie que vive en la península todo el año es el avión roquero.

Os contamos cómo distinguirlas, con ayuda de las ilustraciones de Marco Nunes Correia y una acuarela de J.A. Sencianes Ortega.

 

Aviones

Avión roquero y avión zapador

Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)

Su nombre científico hace referencia al lugar donde construye sus nidos: paredes rocosas, puentes, presas.

Descripción: de coloración uniforme en la parte superior, con un tono marrón ceniza, la parte inferior es más clara, salvo una banda oscura en las alas. La cola es corta y cuadrada y, cuando está abierta, se pueden ver en la parte inferior las manchas blancas de sus plumas.

Nidos: construidos con barro y forrados en su interior con plumas, tienen forma de taza y suelen ser solitarios.

 

Avión zapador (Riparia riparia)

El más pequeño de los aviones presentes en la península.

Descripción: al igual que el avión roquero, la parte superior es de color marrón apagado y uniforme. La parte inferior es blanca, salvo una franja pectoral parda que cubre la garganta y los laterales. La cola está algo ahorquillada, pero no tienen manchas blancas.

Nidos: al contrario que las otras especies, no son de barro sino agujeros que realizan en taludes terrosos.

 

Golondrinas 1

Golondrinas común y dáurica y avión común

Avión común (Delichron urbicum)

Es, con gran diferencia, la especie más abundante de todas las que vamos a ver. Debe su nombre científico a su habitual presencia en las ciudades.

Descripción: es negro azulado en la parte superior salvo el obispillo (la parte que queda por encima de la cola), que es blanco. La parte inferior es completamente blanca. La cola, negra, está menos escotada que en otras especies.

Nidos: están construidos bajo los aleros de los tejados, en puentes, presas, etc; son de barro, con forma de cuenco y tienen una pequeña abertura en la parte superior. Frecuentemente forman colonias.

 

Golondrina común (Hirundo rustica)

Es la mayor de las dos especies de golondrinas y es muy común en todo el territorio nacional.

Descripción: lo más característico es la mancha rojiza que abarca desde la frente a la garganta. El dorso es negro, con brillos azulados. La parte inferior es blanca (hembras) o color crema o rojizo (machos y algunas hembras), salvo un collar pectoral negro. La cola está fuertemente ahorquillada, con las plumas exteriores (rectrices externas) muy finas y alargadas y es de color negro, unas manchas blancas en la parte central.

Nidos: son de barro, con forma de media taza y están situados bajo los aleros de edificios o entre las vigas de las cuadras.

 

Golondrina dáurica (Cecropis daurica)

Parecida a la golondrina común, es habitual encontrarla alejada del hombre, en áreas rocosas.

Descripción: se diferencia de la golondrina común en el tono rojizo y blanco del obispillo (la zona donde nace la cola). La mancha roja de la cabeza se extiende por la nuca, dejando la garganta blanca y un capirote negro azulado. El resto del dorso es del mismo color oscuro. La parte inferior es blanquecina. La cola, negra, no presenta manchas blancas.

Nidos: son de barro, con forma de media botella y los instala bajo puentes o ruinas de edificios. También anidan en pequeñas cavidades rocosas.

 

Pasamos al grupo de los vencejos, que se caracterizan por la espectacular envergadura de sus alas (longitud de una punta a otra de las alas, cuando están extendidas, en vuelo).

El nombre científico del género, Apus, se refiere al griego antiguo “apous”, que quiere decir “sin pies”, como referencia a su completa adaptación a la vida aérea. Originariamente, el nombre en español era “oncejo”, en referencia a la forma de hoz de las alas en vuelo.

Uno de los rasgos más peculiares de este grupo de aves es que pasan la mayor parte del tiempo en el aire, volando. Sólo se posan para la puesta de huevos, su incubación y la crianza de los pollos.

 

Vencejos 1

Vencejo común y vencejo pálido.

Vencejo común (Apus apus)

Es la especie de vencejos más común en la península.

Descripción: su plumaje es completamente oscuro salvo la garganta, que es algo pálida. La cola está ahorquillada y las alas son largas, estrechas y acabadas en punta, con forma de hoz.

Nidos: los instalan en huecos y grietas de roquedos pero también de edificios.

 

Vencejo pálido (Apus oallidus)

Es tan parecido al vencejo común, que puede resultar difícil identificarlo correctamente.

Descripción: de coloración parda pero más clara que la que presenta el vencejo común, la mancha blanquecina de la garganta está más extendida. Las alas son más cortas y algo menos afiladas. La cola también es más corta y menos ahorquillada.

Nidos: anida en acantilados de la costa pero también edificios o puentes.

 

Vencejos 2

Vencejo real

Vencejo real (Apus melba)

Es el vencejo de mayor tamaño de los que hay en la península, con más de 50 cm de envergadura y el de vuelo más lento.

Descripción: de plumaje también oscuro, tiene la parte inferior blanca salvo una franja pectoral parda. Las alas son largas y estrechas y la cola está ligeramente ahorquillada.

Nidos: anida en grietas de rocas y edificios altos.

 

Vencejo cafre

Vencejo cafre.

Vencejo cafre (Apus caffer)

Además de ser el de menor tamaño, es el más escaso de los vencejos que visitan la península. Ausente en Asturias.

Descripción: el plumaje es de color pardo uniforme, salvo la rabadilla y la garganta, que son blancas. Las alas tienen una pequeña banda blanca en el borde posterior de las plumas más cercanas al cuerpo (secundarias)

Nidos: ocupa los nidos de las golondrinas dáuricas y adorna la entrada de los mismos con plumas blancas.

 

Mencionaremos también al vencejo unicolor (Apus unicolor), especie habitual en las Islas Canarias y de menor tamaño que el vencejo común. Su plumaje es de color pardo uniforme y tiene la garganta oscura.

Y tú, ¿cuál de las anteriores especies ves en la zona donde vives? ¿Alguna vez has visto alguna de ellas en el campo? ¿Cuál es la que más te gusta?

Así se desarrolló el curso de iniciación a la ornitología en Bejes

El pasado fin de semana, del 26 al 28 de mayo, impartimos un curso de iniciación a la ornitología en el Albergue La Aldea de Bejes. Los objetivos del curso eran aprender a identificar aves, conocer un poco acerca del mundo de estos animales tan necesarios y, sobre todo, pasar un fin de semana en contacto con la naturaleza.

Bejes

Bejes, al amanecer

La organización corría a cargo de Begoña y Miguel, que se encargaron de que todo estuviese a punto. Gestionan el albergue de Bejes, un pueblecito fantástico en la vertiente cántabra de los Picos de Europa. Recomendamos a todo el mundo que pase unos días por allí, saldrá encantado. Tuvieron todo muy bien organizado, incluso los horarios de lluvia, que al producirse de noche, no impidió nunca la actividad en el exterior. Begoña se encargó de los banquetes, no se puede llamar de otra forma a esos platos tan ricos y abundantes que nos preparó. Por su parte, Miguel nos hizo de guía por los montes próximos a Bejes, además de amenizar los ratos de ocio con infinidad de anécdotas y graciosos toques de humor.

Este curso se dirigía a personas con inquietud por conocer un poco acerca de nuestros vecinos alados, pero también se apuntaron Luis y Gabriela, que ya saben mucho de aves y decidieron disfrutar del fin de semana en un entorno nuevo, intentando ver algunos pájaros que no tenían en su lista de avistamientos.

Observando buitres

Observando un nido de buitres, al otro lado del valle.

El resto de participantes, Isa, Pepe, Susi, Paco y Yolanda eran primerizos en estas artes. Nuestra mayor preocupación era que aprendiesen cómo iniciarse y a la vez pasaran un fin de semana divertido. Los temas a tratar eran: cómo usar los prismáticos, cómo manejar las guías de aves y grandes dosis de paseos por el monte para poner en práctica toda la teoría aprendida en el albergue.

Una característica que tienen los pájaros de bosque es su capacidad para no estar quietos más de tres segundos en una ramita, lo cual hace mucho más difícil la identificación, sobre todo cuando estás aprendiendo y no te da tiempo a ver prácticamente ningún detalle del pájaro. A veces ni tan siquiera les daba tiempo de localizar al pájaro a través de los prismáticos. Pero, en algunas ocasiones, hubo ciertos individuos que decidieron colaborar para que los principiantes pudiesen practicar a identificarlos, viendo detalles que luego les ayudaban a encontrarlos en las guías.

Consultado la guía de aves

Consultando la guía de pájaros. ¡Trabajo en equipo!

Cuando ésto se producía, se daba un momento mágico: las caras de los participantes se iluminaban al saber que habían acertado en su identificación. Hubo otros momentos en que no acertaron, es lo normal al principio, pero incluso en muchos de esos momentos estuvieron disfrutando de poder conocer tantas cosas de estas aves en las que antes no se habían fijado.

Recuerdo un pinzón que se quedó posando en un árbol muy próximo a nosotros, tan tranquilo que dio tiempo de montar el telescopio terrestre, apuntarle, enfocarlo y todos pudimos observarle a través de esta lente. Pudieron apreciar al detalle las coloraciones del plumaje, su pico y sus ojos. Parecía que estaba contratado por la organización para realizar esa actuación. En ese momento, los ojos de los participantes se iluminaban al dejar libre el telescopio para el turno siguiente. Los comentarios de todos al terminar la observación eran muy motivadores a seguir buscando y observando.

Pinzón vulgar

Un pinzón descansa en la rama de un plágano.

Finalmente, tras el banquete del domingo, se clausuró el curso con las despedidas de todos y las promesas de comprar una guía de aves y continuar con lo aprendido en el fin de semana. Por nuestra parte, hemos quedado encantados al conseguir que todos vuelvan a sus casas con una nueva forma de ver a nuestros vecinos alados y además hayan podido pasar dos días únicos en los Picos de Europa.

Esperamos que, tarde o temprano, volvamos a verles y nos cuenten nuevas vivencias de este mundillo que tantas satisfacciones te da.

Chochín

Chochín posado en unos cables.

A continuación os dejamos una lista de lo que pudimos ver, unos mejor que otros. Probablemente falte alguno en la lista:

– Alimoche común. Neophron percnopterus.

– Buitre leonado. Gyps fulvus.

– Águila real. Aquila chrysaetos.

– Vencejo común. Apus apus.

– Pico picapinos. Dendrocopos major.

– Golondrina común. Hirundo rustica.

– Avión roquero. Ptyonoprogne rupestris.

– Bisbita arbóreo. Anthus trivialis. Nos costó horrores identificarlo. Gracias, Luis!!

– Lavandera blanca. Motacilla alba.

– Mirlo-acuático europeo. Cinclus cinclus.

– Chochin común. Troglodytes troglodytes.

– Acentor común. Prunella modularis.

– Petirrojo europeo. Erithacus rubecula.

– Colirrojo tizón. Phoenicurus ochruros.

– Colirrojo real. Phoenicurus phoenicurus.

– Tarabilla común. Saxicola rubicola.

– Mirlo común. Turdus merula.

– Curruca capirotada. Sylvia atricapilla.

– Mosquitero común. Phylloscopus collybita.

– Papamoscas gris. Muscicapa striata.

– Herrerillo común. Cyanistes caeruleus.

– Carbonero común. Parus major.

– Trepador azul. Sitta europea.

– Agateador común. Certhia brachydactyla.

– Urraca. Pica pica.

– Corneja común. Corvus corone.

– Gorrión común. Passer domesticus.

– Pinzón vulgar. Fringilla coelebs.

– Serin verdecillo. Serinus serinus.

– Pardillo común. Carduelis cannabina.

– Camachuelo común. Pyrrhula pyrrhula.

CURSO DE INICIACIÓN A LA ORNITOLOGÍA EN BEJES

Los próximos días 26, 27 y 28 de mayo vamos a estar en Bejes (Cantabria) impartiendo un curso de iniciación al mundo de la ornitología. Aprenderemos a usar los prismáticos, el telescopio terrestre y las guías de aves. En definitiva, aprenderemos a distinguir las aves más frecuentes de estos valles con los medios necesarios para ello.

Lo haremos en un aula preciosa, las montañas que rodean al pueblo de Bejes, en la comarca de Liebana. Se trata de un valle excavado por el río Corvera, que asciende desde la parte oriental del desfiladero de La Hermida y que forma parte de la frontera oriental natural del Parque Nacional de Picos de Europa.

Aldea de Bejes

Aldea de Bejes (Cantabria)

Ubicaremos el campamento en el albergue La Aldea, un sitio encantador que lleva una pareja muy maja. Ellos se encargaran de las comidas y del alojamiento, es algo que saben hacer muy bien. Puedes encontrar más información en Albergue La Aldea.

El viernes por la tarde lo emplearemos en conocernos todos los participantes, repartir los prismáticos que usará cada participante y explicar que haremos los días siguientes.

El sábado daremos pequeños paseos en varios tipos de ecosistemas: hayedos, robledales y pastos alpinos. Dependiendo de la meteorología comeremos en el albergue o aprovecharemos para llevar un picnic de forma que podamos disfrutar de más tiempo en el campo. Por la noche podremos disfrutar de una película relacionada con el mundo de las aves.

Bejes (Picos de Europa)

Alrededores de Bejes (Cantabria), en Picos de Europa.

El domingo aprovecharemos para ver las aves del río Corvera y del río Deva, en el desfiladero de La Hermida. Finalmente, comeremos en el albergue para despedirnos entre platos, comentando lo que hemos visto.

Durante el taller podremos aprender a distinguir entre los tipos de chovas o entre los buitres leonados y los alimoches. Descubriremos cómo diferenciar algunos de los pájaros que nos rodean, de qué se alimentan o si se marcharan después del verano a tierras más cálidas.

Aunque el curso es para iniciación, si tú ya entiendes de aves apúntate y disfrutarás de las aves de esta zona.

Los prismáticos y las guías de aves las prestamos nosotros; si tienes cámara fotográfica, tráetela. Es aconsejable llevar calzado cerrado, sombrero, crema solar y agua.

Los precios son los siguientes:

Curso + pensión completa: 125€

Solo curso: 70€

Plazas limitadas.

Para obtener más información y realizar las reservas: 942 733 561 / 628 736 966

¡Os esperamos!

TODA UNA EXPERIENCIA EN UN COLE

Queremos contaros la experiencia que hemos tenido en el CEIP Tudela Veguin, un pequeño colegio que recibe los niños de la zona. Se trataba de hacer dos talleres con TODOS los niños del Centro: 11 niños de infantil, 12 de 1º y 2º de Primaria y 15 de 3º, 4º, 5º y 6º de Primaria. Ya de entrada nos llamó mucho la atención el interés de José Manuel, director del colegio: estaba ilusionado con lo que le ofrecíamos, se nota que vive la profesión, perdón, la vocación.

Por nuestra parte, no sabíamos cómo se nos iba a dar este formato; con tantos niños mezclados, la verdad es que estábamos un poco inquietos, por no usar términos escatológicos. Eso por no hablar del hecho de enfrentarnos a dar los talleres con niños de 3 años, que los pobres apenas pueden sujetar los bolígrafos.

Monitora explicando en un taller de cajas nido

Una monitora explica una fase de la construcción de una caja nido

El taller se componía de dos partes: el primer día construiríamos 10 cajas nido entre todos los alumnos, divididos en dos grupos, infantil, 1º y 2º de una vez y el resto en otro grupo. El segundo día colgaríamos tres cajas, una correspondiente a cada ciclo, elegidas por votación de los participantes; después de colocar las cajas daríamos un paseo ornitológico.

Cuando se presentaron todos los niños del primer grupo aparecieron los primeros sudores fríos. ¿Cómo se maneja a un grupo tan dispar? ¿Cómo les cuentas tu temario y consigues llamar su atención? Y, la más importante, ¿dónde está el servicio?

Nos dejaron utilizar el aula de música para realizar los talleres, nosotros pensábamos que mucha música habría que poner para calmar a esas fieras. Acompañando a los niños vinieron sus profesoras y en un momento el aula se llenó de gente. Desde este momento tenemos que dar las gracias a todas las docentes del Centro, no habría sido lo mismo sin su valiosa y generosa aportación.

Niños haciendo cajas nido

Las profesoras supervisan a los niños mientras fabrican las cajas

Curiosamente, el arranque fue muy tranquilo. Nuestro método es intercalar videos con la fabricación de las cajas, para que no se cansen mucho y aguanten las dos horas de taller sin que se les haga pesado.

A medida que íbamos avanzando en las cajas nos íbamos tranquilizando, ya no tartamudeábamos tanto y nos fluían mejor las palabras. Veíamos que los niños se centraban con mucho interés en esta actividad. Las profesoras, que les conocen a la perfección, no paraban de colaborar echando una mano donde no llegábamos nosotros. Llegamos a ver incluso sonrisas en los rostros de los niños.

Niños haciendo cajas nido

Los niños pintan las cajas en varios grupos

La experiencia con el segundo grupo fue mucho más tranquila, no tuvimos que utilizar más medicamento para calmar nuestros nervios. Hicieron sus cajas con mucho interés, además no paraban de hacer preguntas acerca de los videos que les poníamos.

Finalmente se realizó la votación para elegir la mejor caja de cada grupo, que sería la que se colocaría en el siguiente día.

Cajas nido pintadas

Estas son algunas de las cajas que pintaron

El segundo día teníamos que salir a colocar las cajas y a dar un paseo donde pudieran iniciarse en el mundo ornitológico. Esta vez se dividieron en tres grupos: infantiles en uno, 1º y2º en otro y resto en otro.

Primero fue el turno de los mayores; como era de esperar, mostraron mucho interés en manejar los prismáticos y disfrutaron mucho al usar el telescopio terrestre. Regresamos al centro con la misión cumplida: disfrute y aprendizaje de una tacada.

Grupo de niños junto a caja nido colgada

Un grupo de niños posa junto a una caja nido que han colocado en un árbol

Con los de primero y segundo también iba a ser fácil, están en esa edad en que casi todo les llama la atención. Colocamos la caja en otro árbol y luego comenzaron las peleas para ver por el telescopio; como siempre, gracias a sus profesoras se consiguió restablecer el orden y continuaron disfrutando de ver pájaros y de usar los prismáticos.

Niño mirando con prismáticos

Un niño mira con los prismáticos mientras otro le observa

Llegó el turno de los pequeños. Si casi no sujetan los bolis, ¿cómo iban a hacer con los prismáticos? ¿Cómo les explicaríamos la forma de utilizarlos? ¿Cómo enseñarles a usar el cuaderno de campo? Regresaban los nervios y esta vez no teníamos Trankimazin.

Niños manejando una guía de aves

Tres niños manejan una guía de aves

Pues sí, finalmente usaron el cuaderno de campo para dibujar árboles y grandes pájaros, que colorearían al regresar de la salida. Y también utilizaron los prismáticos e incluso el telescopio, nos parecía increíble. Incluso nos atrevemos a decir que disfrutaron de la actividad.

Niñas mirando por un telescopio

Un grupo de tres niñas observa pájaros con prismáticos y telescopio

Una vez terminamos con todos los grupos llegó el turno de las despedidas y de los agradecimientos a todas las profesoras y a José Manuel por la labor desempeñada. Por fin pudimos deshacernos de la medicación: éramos capaces de andar por los pasillos del colegio sin los temblores del primer día, nos habíamos liberado.

Una gran experiencia para todos: niños, profesores y, sobre todo, nosotros.

PON UNA CAJA NIDO EN TU VIDA

La presión urbana y los cambios en el paisaje han reducido las posibilidades de muchos animlaes de encontrar lugares en los que instalar los nidos o guaridas en las que criar. En ese momento llega nuestro turno de entrar en acción para intentar compensar esta situación.

¿Cómo podemos ayudar? Construyendo y colocando cajas nido. Con la colocación de estas cajas proporcionamos a los animales un lugar seguro en el que hacer sus nidos y criar a su descendencia.

Cajas nido

Cajas nido para aves

Pero, ¿cuáles son las ventajas de colocar estas cajas? Son varias y todas muy interesantes:

– proporcionamos un lugar seguro a las aves y murciélagos para anidar y criar a su prole y para refugiarse de la depredación.

– promovemos la lucha biológica contra las plagas, disminuyendo el uso de productos químicos, tales como insecticidas y productos contra plagas de roedores.

– tenemos la oportunidad de observar a las aves en un entorno cercano (¡¡pero siempre sin interferir en sus rutinas!!)

– contribuimos a la educación y sensibilización ambiental, al ayudar a las personas a tomar conciencia sobre cómo ayudar al medio ambiente.

Quizás no lo sabías, pero una pareja de golondrinas en pleno proceso de alimentación de sus polluelos es capaz de cazar al vuelo un montón de insectos al día. ¿Ya imaginaste la cantidad de picaduras que te ahorran? Pues lo mismo pasa con los murciélagos, que también se alimentan de insectos. Cuando colocamos cajas nido para que puedan reproducirse y refugiarse, estamos ayudando a que saquen adelante a sus crías y nos están ayudando a la vez! Interesante, ¿verdad?

Cajas nido

Caja nido de estorninos – Caja nido para murciélagos

En los campos de cultivo también son de mucha ayuda las aves insectívoras. Hay estudios en los que se ha comprobado que la colocación de cajas nido permitió una reducción del uso de insecticidas, lo que también nos beneficia: menos químicos en las plantas, menos químicos en nuestro cuerpo.

Por otro lado, si te gusta observar a las aves entrando y saliendo de sus nidos, con comida para sus crías, tener una caja nido cerca te ayudará a conseguirlo. Serás testigo de todo el proceso de alimentación y podrás ver, en primera fila, los primeros vuelos de los pollos! Eso sí, recuerda que NUNCA debemos interferir en la vida de los pájaros que estamos observando, ni abrir las cajas en medio de la primavera y mucho menos coger o tocar a los pollos. Si los padres nos ven manipular la caja, los huevos o los pollos, podrían abandonar el nido ¡¡y eso sería un desastre!!

Estornino con ceba y cría

Estornino con ceba y cría, en una caja nido.

Así que anímate a hacer una caja nido y colocarla cerca, donde puedas observarla. Además, si te gustan la fotografía o el dibujo, ¡ésta será tu oportunidad de oro!

CONTRA LAS VENTANAS

Hace un par de días tuvimos de nuevo un choque frontal contra las ventanas de casa. En esta ocasión fue un juvenil de pico picapinos (Dendrocopos major).

Hagamos recuento de los accidentados que llevamos ya desde que comenzó la primavera.

La primera en tener un encontronazo fue una golondrina (Hirundo rustica); yo diría que era un macho, a juzgar por la longitud de las plumas de la cola. Después de comprobar que no se había matado, dejamos a nuestro aturdido amiguito en lo alto de la pila de leña, por si a alguno de los gatos de la zona se le ocurría entrar en el jardín (cosa bastante habitual, por cierto). No tardó más de 15 ó 20 minutos en recuperarse y volver a sus piruetas aéreas.

Golondrina accidentada

Golondrina accidentada

Después de este episodio, decidimos colocar un dvd en la ventana, pegado por dentro, para ver si los reflejos de la luz impedían a los pájaros chocarse contra los cristales.

Pero unas semanas más tarde volvimos a oír un golpetazo: una hembra de pico picapinos (Dendrocopos major) caía al suelo. Nos dio un buen susto, parecía que tenía el cuello roto o algo así, pero afortunadamente estaba bien. Nuevamente colocamos a nuestra alada amiga en lo alto de la pila de leña, algo alejada del alcance inmediato de los gatos y ahí la dejamos descansar.

Hembra de pico picapinos accidentada

Hembra de pico picapinos accidentada

Tardó algo más que la golondrina en recuperarse, de hecho pasó una media hora hasta que alzó el vuelo y se trasladó a la barandilla de la terraza de los vecinos, a los que suele robar nueces varias veces al día.

Hembra de pico picapinos recuperándose

Hembra de pico picapinos recuperándose

Allí, posada en uno de los postes, esperó paciente a se le que pasase del todo el tremendo golpe que se había dado.

El último accidentado, como os contábamos al principio, ha sido un joven pico picapinos. Esta vez el choque fue contra la ventana que da al prado de al lado de casa, por donde campan a sus anchas los gatos del pueblo. Así que decidimos meterlo en el jardín, también por protegerle del solazo que caía a esas horas (sí, sí… en Asturias también tenemos días con un sol de justicia). ¡Vaya escándalo que montó el jovenzuelo mientras lo trasladábamos!

Joven pico picapinos

Joven pico picapinos

Este fue el que más tiempo tardó en recuperarse y echar a volar, quizás por ser más joven… quién sabe. Estuvo casi una hora en el jardín, escondido entre unas ramas de roble. No volaba, sólo daba saltitos de rama a rama y al cabo de un rato, desapareció.

Si alguna vez un pájaro se choca contra vuestra ventana, procurad no tocarlo demasiado, para evitar hacerle daño. Si es posible dejarlo fuera del alcance de perros y gatos, ponedlo en alto y dejad que se recupere del golpe. Seguramente volará en poco tiempo, como les pasó a nuestros accidentados amiguitos! Colocando alguna pegatina en las ventanas o algún cd/dvd es probable que reduzcáis las posibilidades de accidentes. Si lo que encontráis es un pollo y tiene buena salud y parece bien alimentado, dejadle, es posible que sus padres estén cerca y le sigan alimentando aunque se haya caído del nido.

Uppsss… alguien acaba de “llamar” a la ventana otra vez… voy a ver!

MARZO ÑERARZO, ABRIL HUEVERIL Y MAYO PAJARAYO

Hay un refrán en Asturias que dice “Marzo ñerarzo, abril hueveril y mayo pajarayo”, que, traducido, significa “en marzo los nidos, en abril los huevos y en mayo los pollos”.

Pues es totalmente incierto, aquí los pájaros no paran de tener nidadas. Es cierto que este invierno ha sido muy suave, casi de juguete y eso ha facilitado que los pájaros empezasen antes con el celo, los nidos y los pollos. Pero es que estamos en junio y ya hemos visto la segunda nidada de los ánades o azulones que, por cierto, pasan las suyas para tener a su prole reunida.

Ánade azulón

Pareja de ánades azulones (Anas platyrhynchos)

 

Algunos crían en el rio Gueña a la altura de Cangas de Onís, aprovechando que este tramo del río esta encauzado pero, claro, les encanta investigar por los alrededores, lo cual incluye la carretera paralela al río y eso supone cruzarla como se pueda… Hace unas semanas tuvimos que parar el tráfico para tratar de reunir a toda la familia. Teníamos miedo de que les atropellase algún coche y los convirtiese en pato laminado. Preciosa la escena, corriendo detrás de seis patitos; espero que nadie lo grabase en video. No sé de donde viene llamar “pato”  a alguien torpe… ¡qué manera de correr! Cuando por fin pudimos reunir a la familia y lo comentábamos orgullosos con una abuela que nos estaba controlando, consiguió hundirnos en la miseria: “pues esta mañana iba con al menos 10 o 12 patitos, no sé dónde se habrán metido”, decía. Lo único que pensábamos mientras nos reponíamos de las 300 pulsaciones del corazón era que no apareciesen y hubiesen llegado al rio antes. El caso es que no los vimos más, cosa que nos vino muy bien para las piernas…

Además de los ánades, también hemos localizalado un nido de mirlo acuático, del que dicen que es un bioindicador y que sólo habita en los ríos con un nivel muy alto de calidad en sus aguas. Sin duda estos ríos lo son, porque aquí se ven con bastante frecuencia. Una pareja ha sacado la segunda nidada de bioindicadores y ya están buscando dónde instalarse.

Mirlo acuático

Mirlo acuático (Cinclus cinclus)
Foto cedida por Ana Mínguez Corella

Pero el caso más llamativo es el de las golondrinas. Junto a nuestra casa hay una cuadra, con sus vacas y todo. El dueño de las mismas decía que es habitual que en buenos años saquen hasta tres nidadas y ésto es lo que ha pasado este año: ya hemos visto a algunas golondrinas incubar la tercera nidada. Aprovechan el calor de la cuadra, así como el alimento que les proporcionan sus vecinas las vacas; una dieta insectívora al lado de casa. Con tantos incentivos no saben decir que no.

Golondrina común

Cuatro pollos de golondrina común en su nido.

 

Al principio de la primavera se veían unas cuantas golondrinas, pero ahora están por todas partes. Pasan volando a toda velocidad, algunas aprendiendo a esquivar los obstáculos y a cazar al vuelo; a este ritmo nos van a dejar la zona limpia de todo mosquito…  ¡buenas vecinas!

INAUGURACIÓN Y COMIENZO DE ACTIVIDAD

Hola, os damos la bienvenida a todos. Inauguramos aquí un nuevo proyecto con el objetivo de acercaros un poco a la naturaleza, mostrándoos qué podéis hacer para interaccionar con ella y, al mismo tiempo, ayudar a conservarla.

Nos encontramos al pie de los Picos de Europa, en un enclave donde se mezclan la montaña con mayúsculas y el mar. Estos van a ser los escenarios en los que nos movamos, nuestras experiencias vendrán marcadas por los bosques que nos rodean.

lago Ercina

Robles, avellanos, castaños, plátanos y acebos están a la puerta de nuestra casa y sirven de cobijo a una gran variedad de aves, insectos, anfibios y mamíferos que nos dan mucho juego y entretenimiento, la verdad es que da gusto salir a dar un simple paseo.

 

camachuelo 2

En nuestras redes sociales os iremos contando el paso de las estaciones y describiendo los espectáculos con que nos deleiten nuestros vecinos.

Durante el verano ofreceremos a las familias que se acerquen a Cangas de Onís y sus alrededores talleres para aprender a distinguir las aves que nos rodean, así como a construir cajas nido que podrás llevarte a casa y colgar en el jardín, en un parque… El resto del año nos desplazaremos a los colegios próximos para enseñar a los alumnos a fabricar esas cajas nido.

Esperamos que nuestro proyecto te aporte algo positivo y nos permitas compartir contigo el privilegio de disfrutar de lo que nos gusta.